martes, 28 de junio de 2011

El verano ya llegó...y los remordimientos salchicheros también

Con la llegada del sol y un mayor calentamiento global (literal y metafórico) aparece el horror que todas las féminas (algunas más afortunadas que otras en cuanto a este tema, léase, genéticamente mejor formadas, no absorben grasas o no sé, su grasa se evapora con el sudor) nos encontramos: el flotadorcillo. Sí, sí, ese pequeño michelín que se ha multiplicad y adherido a tu masa muscular (porque, sí, antes sólo era músculo, claro) como los percebes se adhieren a las rocas.
MUJERES REALES YA!(foto muy controvertida que apareció en Glamour de una modelo poco convencional)

Pero volvamos unos meses atrás, cuando toda esta nefasta situación podría haberse evitado, pongamos principios de mayo. Te vas a duchar o sales de la ducha y te miras en el espejo, metes la barriga para dentro y piensas "Tengo que adelgazar 1 o 2 kilos, no es tan difícil, dejo de comer tanta porquería y más fruta y agua y en nada tendré la barriga plana." JA! Ese pensamiento vuelve a aparecer, mecánicamente, cada vez que sales de la ducha o te cambias de ropa, y más cuanto más se acerca el verano, hasta que llega un día que dices "A la porra, a alguien le gustaré con michelín incluido. Y a quién no "que s'hi posi fulles."

Aún así, el sentimiento persiste, bajo la piel, en el subconsciente, día tras día, hasta que el fatal primer día de playa llega. Entre un blanco lechoso y un color aceituna natural de algunas partes de mi cuerpo (barriga y brazos morenos, cara totalmente blanca, que alguien me lo explique por favor) tímidamente te sacas los pantalones cortos primero y finalmente la camiseta; decides correr rápido al agua, no vaya a ser que alguien de la playa tenga tiempo de ver o estudiar tu cuerpo, y te zambulles. Al salir te tumbas directamente en la toalla, boca abajo; "bien!" piensas, nadie ha sido testigo de ese trocito de grasa que parece adherido a ti, no es propio de ti, no sabes qué hace allí y nadie debería verlo.

Pero a medida que pasan los días de verano, es como si tu cuerpo y tu mente se acostumbrasen a esta situación de permanente "michelinismo". Ya no haces ningún esfuerzo por adelgazar, a quién vas a engañar? nunca lo hiciste para empezar, pero en el fondo, tampoco te importa tanto. Y con este paso de los días, será por el moreno o por este pasotismo hacía querer parecer dios sabe quién o qué o por el sentimiento de antisistema/ por la belleza real, decides que tu y tu cuerpo ya estáis bien así.

Al fin agradeces no estar obsesionada por tu cuerpo, ni tu pequeño flotador, ni dietas, ni matarte a hacer ejercicio, por lo menos, no aún. Pero sabes que ese pequeño remordimiento de que "necesitas adelgazar un poco" volverá cada año, a finales de primavera, cuando el calor se empiece a notar y busques...aparentar algo? o simplemente te sometas a las reglas y presiones del sistema social y de los medios de comunicación?


Menos mal que, al final, lo del cuerpo quede en un plano secundario, aunque nunca sea del todo así.

lunes, 2 de mayo de 2011

Mujeres y Jovencitas del Mundo







Voy a tratar un tema del que ya se ha hablado, escrito y llorado mucho. Pero es que me tiene harta!Hartísima! Ya no entiendo nada. Cuál es el propósito de conocer a alguien, una noche, tarde o día, e ir con tus mejores intenciones y con tu aura de "pero si soy la chica más mona que vas a encontrar en un kilómetro a la redonda"?!?!

Obviamente hay miles de tipos de hombres, y el hecho que sólo se interesen en ti para hablar sobre temas algo fútiles durante unas cuantas horas, sin algún otro objetivo más concreto, pues, sinceramente desquicia a cualquiera! Ya no es el hecho de que no quieran nada contigo, sino que te empiezas a preguntar si alguna vez encontrarás a algún hombre genéticamente normal, osea se: predispuesto a conocer a alguien, interesarse por él/ella, mostrar un interés continuado y no sólo hasta que salga el sol tras una noche de intensa borrachera y sexo sin sentido. Bueno, según la definición de normal que encontremos, claro está...

Es un tema tan frustrante...y que no me vengan con eso de que cuando no lo buscas te vendrá o lo encontrarás! Por que mi ánimo y persona ya ha llegado a un punto que, incluso para una inconformista como yo y que agota la esperanza hasta el último momento, le da igual todo. TODO. Ya no tiene esperanza para nadie que muestre un mínimo interés, porque total, si sólo es para llevarte al huerto durante unas horitas...!

Me encantaría ser una de esas chicas con un tipo de apetito sexual insaciable, que se pudiese ir a la cama con más tíos sin estar enamorada o por lo menos algo "pillada". Pero es que por ahora, como siempre digo, no he encontrado al tío que me encante físicamente y que no me llame la atención todo lo demás en él. Soy así de curiosa. Bueno, sí que me ha pasado, pero o no he sido correspondida en el espacio corto de tiempo en que me he obsesionado por esa persona, o no he tenido lo que hay que tener para hacer algo por ello.

El resto de veces que sí que me he lanzado ha resultado en ser una experiencia bastante vacua, sin ningún tipo de exaltación, más que el rato del tonteo máximo. Incluso disfrutaba más hablando con el chico en cuestión que yendo más allá...aunque no hay que generalizar (esto es un caso concreto).

Y así andamos, a la deriva, como siempre...en un mundo donde, como leí una vez en algún artículo de algún romántico empedernido "el hecho de ser romántico o simplemente interesarse por una persona, más allá de lo sexual, en las etapas iniciales del "conocerse", es considerado hoy en día como algún tipo de enfermedad o frikismo, como una suerte de desesperación por parte de la persona que lo muestra".

Y entonces yo me pregunto...y qué hay de las parejas, aparentemente estables, que llevan 3,4 años juntos, tan felices ellos? Qué hacen? Es suerte o simplemente comodidad de mantenerse con la misma persona por rutina?

Me decanto por lo primero. Como siempre digo, hay gente con suerte y gente que no la encuentra en toda su vida. O quizás alguna vez sí, pero hasta que llega...la autoestima y la esperanza ya desaparecieron hará tiempo.

De verdad que envidio terriblemente a estas personas. Me da vergüenza admitirlo pero así es. Incluso las típicas parejitas que no se desenganchan ni un minuto que cada dos por tres ves en la uni. Bueno, esas quizás no, pero el supuesto amor que comparten sí.

Y ya me estoy yendo por los derroteros de la cursilería y auto-compasión máxima...

No me juzguéis. O sí, ya debéis de estar hartos de estas típicas quejas de las amigas eternamente solteras, insatisfechas o sin poder ver una oportunidad cuando se les presenta.

Maldita sociedad postmoderna y maldito modernismo que siempre avanza en pos de una mayor superficialidad, en todo. ¿Por qué la gente ya no se mata en conocerse? ¿Es que nos hemos vueltos todos tan exigentes e idealistas que nadie nos parece suficientemente bueno o, mejor aún, no damos tiempo a darse a conocer a esta persona para demostrar como es verdaderamente? No. Es la cultura de lo rápido, de la primera oportunidad, del "ahora o nunca". Todo se debe demostrar en un corto período de tiempo y hacer que la otra persona vea o atrape esa chispa en nosotros. Sino, a otra cosa mariposa que hay muchos peces en el mar. La maldita frase que siempre me repiten. Pues como vamos, los peces se están muriendo todos. Al menos como los conocíamos hasta ahora (la idea que teníamos).

Repito lo dicho, ojalá, ojalá no fuese tan racional o no me fijase tanto en los detalles de las personalidades de la gente, en sus manías y manierismos.

Yo creo que los hombres que a mí me gustan ya no existen, o son tan mayores o están tan emparejados, que para qué?

Así que entramos en una nueva etapa, hace tiempo que lo estoy intentando, de indiferencia total, de intentar vivir lo que ocurra y sin pensar en lo que podría o pueda pasar.